La competencia en cualquier ámbito de la vida, y más en los tiempos que corren, es feroz. Todo el mundo quiere ser el mejor, destacarse sobre el resto y erigirse como un ejemplo de triunfador para los demás. A partir de esta premisa la sociedad actual bifurca el camino hacia el éxito en dos víasSigue leyendo «FIBA y Euroliga y el despotismo institucional»
