Historia de nuestra Liga: El Barça del sextete

El FC Barcelona de Pep Guardiola es sin duda el equipo por antonomasia. Por ello, no podíamos no hablar del mejor equipo que ha tenido la historia del fútbol español, centrándonos en la famosa temporada 2008-2009.

Un sextete inolvidable

Entre 2008 y 2012 el Barcelona vivió la mejor época de su historia. Con Pep Guardiola a los mandos, los culés apostaron por La Masíaganaron 14 títulos y desplegaron el mejor fútbol que se ha visto nunca. Guardiola fue capaz de crear una nueva filosofía de juego basada en la que en Can Barça enseñan desde que Johan Cruyff pasó por sus filas: “Lo único que yo hice en el Barça fue transmitir el aprendizaje de Cruyff y Rexach a las nuevas generaciones”.

Al terminar la temporada 2007/08 no sólo se cumplieron dos años sin títulos, sino que hubo una última humillación: el Barça debió hacerle el pasillo al Real Madrid, flamante campeón. En el verano 2007, siete meses después de haber anunciado su retiro como futbolista, Pep estaba de vacaciones en Pescara, Italia, cuando recibió el llamado del Barcelona. Le ofrecían ser el director deportivo de la cantera, pero él quería entrenar. El Barça B acababa de descender a Tercera y Guardiola, entonces, decidió tomar las riendas del equipo. Les prometió a sus dirigidos que cada vez que ganaran tres partidos seguidos los invitaría a comer. Además, se comprometió a pagar las multas por tres expulsiones de sus jugadores.

El Barça de Guardiola

El arranque no fue auspicioso. Tuvo varias dudas por un par de futbolistas que eran líderes en el vestuario y que no escuchaban sus directivas. Pero pronto empezó a imponer su autoridad en el vestuario. En el filial dirigió a Pedro y a Busquets, y comenzó a probar (y probarse) como entrenador. Finalmente fue campeón y logró el ascenso.

Los grandes candidatos para suceder a Rijkaard eran Guardiola y Mourinho. El portugués era ideal para tomar las dolorosas decisiones de depuración. Soñaba con volver al Barcelona, donde había estado 4 años, y los directivos admiraban su carisma y su metodología. Pero finalmente se terminaron esas dudas cuando Mou filtró que se marchaba al Inter. En febrero de 2008 Laporta se juntó con Pep en un restaurante para comunicarle que era el entrenador elegido para sustituir a Frank Rijkaard en el banquillo. El 17 de junio de 2008 fue presentado como nuevo entrenador del Barcelona, con 37 años. Nunca antes un recogepelotas del Camp Nou había llegado tan lejos.

Guardiola quiso desde el primer momento sanear el vestuario y en su primera conferencia de prensa dejó claro que no contaba con Deco, Ronaldinho y Samuel Eto’o, aunque finalmente tendría que contar con el delantero camerunés. En su primer año, el de Sampedor tuvo muy claro su estilo de juego, que lo basó en dos pilares fundamentales: la tradición del juego blaugrana impartida por Cruyff y los canteranos, esos futbolistas con ADN Barça que ya la conocían y practicaban desde las categorías inferiores. Para ello, repartió el peso de la responsabilidad entre los jóvenes del club: Puyol, Xavi e Iniesta. A Messi, de 21 años, no quería sobrecargarlo.

El primer Barça de Pep tenía un corte más ofensivo pero según avanzó la temporada evolucionó en un 4-3-3 más posicional en el que la posesión era la clave. El control del balón era vital para practicar el juego típico del FC Barcelona y eso se conseguía dando velocidad al juego mediante pases y desmarques. Guardiola trataba de tener siempre la pelota para que el equipo rival corriese detrás de ella y generar así los espacios. Este sistema, esta forma de jugar, esta estrategia, hizo que el Barça llegase a conseguir gran parte de las hazañas que consiguió ese año.

El arranque ligero del nuevo proyecto sería decepcionante. Una derrota ante el Numancia y empate en el Camp Nou frente al Racing de Santander. El técnico sorprendió alineando a los canteranos Pedro y Busquets, que acabarían siendo providenciales en la temporada. En la siguiente jornada por fin explotó el fútbol ofensivo del Barça, donde ganó 1-6 al Sporting en El Molinón. A partir de ahí los culés encadenaron una racha de 9 triunfos consecutivos en Liga, con rotundas goleadas como 5-0 al Almería o un 6-0 al Valladolid que le puso como líder del campeonato.

En la Champions, el conjunto azulgrana también demostró su buen momento de forma y se clasificó con autoridad. La victoria contra el Sporting de Portugal en Lisboa por 2-5, aseguraba la clasificación para la siguiente fase como primero de grupo. Con los deberes hechos en la Champions, llegaría el primer Clásico de la temporada, un partido que el Barça ganó 2-0 en los últimos minutos tras un gol de Eto’o en un saque de esquina y una preciosa vaselina de Messi a Casillas. De esta manera, el conjunto de Pep Guardiola se afianzaba en la clasificación y daba un golpe a la Liga dejando al Madrid a 12 puntos de distancia.

El Barcelona volaba en la Liga y encadenó 10 victorias consecutivas en las aniquiló a sus rivales. Finalmente, el Betis cortó la racha de triunfos azulgrana con un empate y el Espanyol rompió la senda de 23 partidos invictos de los culés. Una jornada después, los de Guardiola perdieron 4-3 en el Vicente Calderón y veía como el Real Madrid se acercaba a 4 puntos. Después de 3 jornadas sin ganar, los de Guardiola encadenaron de nuevo 7 victorias consecutivas y lograron clasificarse para la final de Copa del Rey.

Después de superar en octavos de Champions al Olympique de Lyon fácilmente el siguiente rival de los culés en Europa sería el Bayern de Múnich. Messi inauguró el marcador a los 8 minutos y solo cuatro después, Eto’o anotaría de un remate cruzado. Messi hizo el tercero y justo antes de llegar al descanso Henry marcaba el 4-0 definitivo en una primera parte memorable. El Barça empató a uno en Múnich y selló su pase a semifinales.

Se acercaba uno de los clásicos que más se iba a recordar en la historia del fútbol, pero antes de jugar con los blancos los culés recibían al Chelsea en la ida de las semifinales de Champions. El partido acabó con empate a cero en un choque marcado por la actuación de los porteros. La eliminatoria, se decidiría en Londres.

Al fin llegó el esperado duelo del Bernabéu, con un Madrid de Juande Ramos en racha. Los locales inauguraron el marcador con un cabezazo de Higuaín, pero el Barça reaccionó rápidamente. Henry empataba solo tres minutos después y acto seguido, Puyol daba la vuelta al marcador con un impecable cabezazo.

Messi hizo el 1-3 antes del descanso, aunque Sergio Ramos volvía a meter a los blancos en el partido al inicio de la segunda parte. Pero en la siguiente jugada, Xavi dejaba sólo a Henry, y el francés asestaba un mazazo definitivo. El Barça comenzó a bailar a su rival, Messi hizo el quinto y Piqué cerró una goleada histórica con un 2-6 que le daba 7 puntos de ventaja y sentenciaba el título.

Piqué celebra su gol que cerraba el marcador final en el Bernabéu de 2-6.
Piqué celebrando su gol que ponía el 2-6 en el marcador y cerraba un partido histórico en el Bernabéu. (Fuente: Twitter)https://twitter.com/Fer_alcaino/status/1123925846891352064

Con la Liga en el bolsillo, el Barcelona acudió a Stamford Bridge en una de las eliminatorias más polémicas de la historia de la Champions. Essien marcó pronto para los blues y el Chelsea estuvo cerca de marcar más goles. El Barça se quedó con diez por la expulsión de Abidal y los locales reclamaron varios penaltis que el árbitro Ovrebo omitió.

Los de Guardiola estaban casi eliminados pero un derechazo de Iniesta en el descuento superó a Cech y clasificó a los blaugranas para la gran final de Roma. Aun así, todavía quedaría una última jugada polémica para el recuerdo donde el centrocampista alemán Michael Ballack se comería al colegiado tras un remate que chocaba en el brazo de Eto’o.

Antes de esa histórica cita, el Barcelona se iba a jugar el primer título de la temporada en la final de Copa ante el Athletic de Bilbao. Toquero adelantó al equipo vasco pero a la media hora, Toure Yayá empataba el partido tras una gran jugada personal. En la segunda mitad el Barça se adueñó del partido y Messi fusilaba a Iraizoz para completar la remontada. Bojan hizo el tercero y Xavi anotó el cuarto gol tras un lanzamiento de falta, y el equipo catalán conseguía levantar una Copa que se le resistía desde 1998.

3 días después, el Barcelona ganó su partido en Mallorca y se proclamó campeón de Liga, un trofeo que recibiría en su último partido de la temporada en el Camp Nou. Los culés lograban el doblete nacional y el estaban a un sólo partido de lograr el triplete.

En la final de la Champions el equipo de Guardiola se medía al vigente campeón, el Manchester United de Cristiano Ronaldo. El conjunto inglés salió a por todas, pero Eto’o conseguía desvirgar el marcador con un punterazo que encarrilaba el tercer título de la temporada. Messi hizo el segundo un atípico cabezazo y el Barcelona se proclama campeón de la su Copa de Europa, con lo que completaba un año de ensueño al hacerse con el triplete.

Pep Guardiola celebrando el segundo título de la temporada: la ansiada Champions.
Guardiola con la Champions conseguida en Roma. (Fuente: Twitter) https://twitter.com/revistafutgol/status/413768059166670848

Después de una temporada tan buena, Guardiola retocó la plantilla y pudo deshacerse finalmente de Eto’o. El sueco Zlatan Ibrahimovic sería su nuevo nueve. El comienzo de la nueva campaña siguió las riendas de la anterior y los catalanes ganaron la Supercopa de España ante el Athletic y la Supercopa de Europa ante el Shakhtar Donetsk.

Guardiola, el presidente Laporta, el nuevo fichaje Ibrahimovic y el delantero francés Henry, posan con el sextete conseguido.
De izquierda a derecha: Guardiola, Laporta, Ibrahimovic y Henry, posan con los títulos del sextete. (Fuente: Twitter) https://twitter.com/LosBecariosMX/status/633396713915609089

Ya en diciembre, el Barça afrontó la final del Mundial de Clubes en Abu Dabhi. En frente estuvo un combativo Estudiantes de la Plata, que se adelantó en el marcador con un buen cabezazo de Boselli. Los argentinos mantuvieron la ventaja hasta el minuto 89 cuando Pedro marcó un gol decisivo para forzar la prórroga. En el tiempo extra, Messi remató con el pecho un centro de Alves para ganar el partido y alzarse con el sexto y definitivo título. Se culminaba un 2009 irrepetible donde Pep Guardiola consiguió convertir al Fútbol Club Barcelona en el único equipo de la historia en ganar seis títulos en un mismo año. Y todo ello era gracias a él.

Publicado por Fameros

Somos un grupo de alumnos de 3º de Periodismo que llevamos a cabo esta página web dedicada a noticias relacionadas con el mundo del deporte.

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