El exfutbolista y comunicador Michael Robinson, que revolucionó la manera de enfocar el fútbol en España con El día después, ha muerto este martes a los 61 años en Madrid. En diciembre de 2018 comunicó públicamente que padecía de un cáncer incurable, aunque no por ello dejó a un lado su vida profesional, continuó como comentarista en Movistar+ y trabajando en la cadena SER.
La muerte de Robinson se comunicó a través de su perfil de Twitter: «Con tremenda tristeza os comunicamos el fallecimiento de Michael. Nos deja un gran vacío, pero también innumerables recuerdos, llenos del mismo amor que le habéis demostrado. Os estaremos eternamente agradecidos por haber hecho a este hombre tan feliz, nunca caminó solo. Gracias».
Nacido en Leicester en 1958, jugó la gran parte de su carrera en Inglaterra en clubes como el Preston North End, Manchester City, Brighton & Hove Albion, Liverpool, equipo en el que jugó dos temporadas y con el que logró el triplete de Liga, Copa y Copa de Europa, y Queens Park Rangers. Tras jugar tres temporadas en el QPR dio el salto a España para jugar en Osasuna. Pronto se ganó el cariño de la afición y dejó un gran recuerdo al retirarse tras tres temporadas en el conjunto Navarro.

Robinson no sólo era un talento en lo futbolístico y, poco tiempo después de su retirada, comenzó a trabajar en Eurosport y colaborar con Televisión Española, como comentarista de los partidos de la Liga inglesa y, posteriormente, del Mundial de fútbol de 1990. Su peculiar acento y su gran sentido del humor le hicieron acreedor de un gran carisma y del cariño de los espectadores. Posteriormente pasaría a formar parte de Canal + donde presentó El día después, uno de los programas claves de la comunicación deportiva, y comentaba los mejores partidos de la jornada con Carlos Martínez y, posteriormente, Julio Maldonado. Sus grandes dotes como comunicador le abrieron las puertas para presentar un programa “propio”, Informe Robinson. Posteriormente extendería la fórmula a la radio, con el programa Acento Robinson de la Cadena SER, donde ponía especial énfasis en la cara humana de los atletas. Se va uno de los mejores y más carismáticos comunicadores cuya impronta va mucho más allá del deporte.
