La jornada 26 de La Liga se cerraba con un Real Madrid – FC Barcelona, partido que paraliza todo para disfrutar del gran clásico. Este partido no sólo suponía conseguir los tres puntos: en juego estaba el liderato y ver el estado mental de ambos equipos tras sus respectivos encuentros de la ida de los octavos de final de la Champions League.
El FC Barcelona llegaba al Santiago Bernabéu como líder. Tras visitar el pasado martes en Champions San Paolo, los azulgranas venían dispuestos a resarcirse del mal partido que hicieron y de intentar sobreponerse al amargo empate que habían conseguido frente al conjunto de Gennaro Gattuso. Con Messi a la cabeza, el Barcelona estaba dispuesto a volver a asaltar el templo blanco.
Por su parte, el Real Madrid afrontaba el clásico con muchas dudas disipadas por su horroroso partido de Champions contra el Manchester City. El equipo de Guardiola había conseguido sacar un buen resultado el pasado miércoles en el Bernabéu (1-2) y dejar muy señalado al conjunto de Zinedine Zidane. El francés fue cuestionado por su planteamiento y sus decisiones, algo que le puso en el punto de mira de cara al partido contra el Barcelona.
Pero Zidane no sorprendió esta vez. Únicamente la suplencia de Modric fue la novedad en el once de los blancos, donde Marcelo volvía a ser titular. Setien, por su parte, recuperó a Jordi Alba en el once, después de haber estado tres partidos con molestias.
Resumen Real Madrid 2-0 FC Barcelona
El partido arrancó y rápidamente pudimos ver el planteamiento de ambos conjuntos. El Barcelona quería el balón y el Real Madrid esperaba atrás, bien plantado en defensa. Los azulgranas trataban de imponer su estilo de juego con posesiones largas, algo que conseguía con mucha parsimonia pero apenas poca profundidad, y los merengues aprovechaban cuando tenían el balón para lanzar alguna transición ofensiva con la velocidad de Vinicius.
La primera ocasión clara llegó a la media hora de juego. Una carrera de Arthur al espacio conseguía plantarse en un mano a mano con Courtois, que salvó el belga con una gran parada. Estaban siendo minutos bastante frenéticos en el partido cuando llegó la segunda oportunidad para el Barcelona. De nuevo conseguía llegar el conjunto de Setien al área rival y forzar a Courtois a intervenir en un disparo franco que Messi golpeó algo centrado. Los visitantes estaban gozando de las mejores ocasiones y el equipo blanco se limitaba a contraataques no finalizados.
Así, se llegó al descanso. Había sido una primera parte con idas y venidas, donde las oportunidades más claras caían del lado de los azulgranas. El Real Madrid se decidió a presionarle arriba al Barça, como hizo en el partido del Camp Nou, y no encontró respuesta.
La segunda parte arrancó sin cambios. Sin cambios en los jugadores y sin cambios en el juego. El Barcelona salió agresivo y arrinconó al Madrid en su campo, llegándose a jugar los primeros minutos sólo en campo blanco. Pero a los diez minutos, un disparo de Isco con una rosca que mandaba el balón a la escuadra, obligó a estirarse al alemán Ter Stegen y sacarse una parada antológica. Era la mejor ocasión del partido para el equipo de Zidane.
A partir de aquí hubo un cambió de guion clarísimo. El disparo de Isco había supuesto un punto de inflexión y el Real Madrid empezaba a “despertar”.
Con su valentía y honor, el Real Madrid creció y puso contra las cuerdas al Barça hasta que llegó el gol. Antes de esto, Setien decidió mover ficha al ver que el partido se le escapaba y dio entrada al reciente fichaje Braithwaite que, en su primera pelota, pudo cambiar el devenir del partido tras un mano a mano con Courtois que, de nuevo, conseguía tapar el disparo.
Tras setenta minutos de juego sin alteraciones en el resultado, llegó el gol del Madrid. El conjunto blanco conseguía abrir el marcador y marcar el primer gol del encuentro, después de un gran balón al espacio de Toni Kroos para Vinicius que, algo escorado, se introdujo en el área y disparó el balón, un balón que golpeó en Piqué y acabó dentro de la portería rival.

Luego de llevar varios minutos apretando sin éxito ante el Barcelona, el Real Madrid penetraba la portería de Ter Stegen y se adelantaba en el marcador. El juego colectivo del conjunto de Zidane había sido clave y seguiría siendo clave en lo que quedaba de encuentro.
A partir del gol, el Barcelona no tuvo ni una sola ocasión y el dominio de los blancos prosiguió. Ni siquiera Messi pudo sacudir a su equipo en estos instantes.
Ya en el descuento, Mariano, que había salido hacía precisos instantes por Benzema, batía a Ter Stegen por el palo corto para cerrar el marcador y poner la guinda final al pastel, un pastel merengue que se sobrepuso al FC Barcelona.
Los errores en la salida con el balón del Barça dejaron tocado al conjunto de Setien. Esto lo supo aprovechar bien el Real Madrid que, a pesar de no dominar la primera parte, superó en creces a los azulgranas con una muy buena segunda parte y un juego coral, presionando y resolviendo el partido cómodamente.

Muy mal partido de Messi, que una vez más se le vuelve a cuestionar, lo que se reflejó en el juego del Barça, bien Piqué en defensa y buen partido de Ter Stegen. En el Real Madrid, sensacional partido de Casemiro y clave Courtois en varias ocasiones para evitar el 0-1.
Con esta victoria del Real Madrid el campeonato queda muy abierto y tan sólo un punto separa a ambos equipos. El Barcelona pagó los platos rotos de la derrota del Madrid en Champions y queda muy tocado.
